Podas en el cultivo de Cítricos

I. Poda del naranjo. Interesante práctica para que tus cítricos rindan

Con la poda se persiguen distintos objetivos en el árbol, cuyos resultados se mostrarán tanto a corto como a medio-largo plazo. En el naranjo, la poda es importante, debido al crecimiento desordenado de muchas de sus variedades, consiguiendo una estructura equilibrada. Vamos a tratar los tipos, frecuencia de poda y sobre todo cuándo y cómo podar.

¿Con qué frecuencia podar?

La frecuencia de poda no está establecida y puede variar. Se puede realizar la poda entre varios años de diferencia (con lo cual, las ramas serán más vigorosas) o se puede realizar una poda anual (con ramas más finas).

La elección de poda es tuya. Personalmente opino que una poda anual reduce el daño al cítrico, las heridas serán más pequeñas y la poda al siguiente año será menos intensa.

¿Cuánto podar?

La poda se gradúa según el objetivo de crecimiento marcado para el naranjo.

Existen varias intensidades de poda:

  • Poda ligera: se elimina un 10% del material vegetal.
  • Poda normal o genérica: se elimina un 20% del material vegetal.
  • Poda fuerte o intensa: se elimina el 30% del material vegetal.
  • Poda muy fuerte o muy intensa: se elimina el 50% del material vegetal.

Estas podas se harán según los siguientes objetivos

En el caso de la poda ligera, se regula la producción, se sanea el árbol y se renueva el material vegetal. Recomendable realizar todos los años.

En la poda normal o genérica, se mantiene el árbol equilibrado renovando material vegetal.

En la poda de naranjos fuerte o intensa, se facilita la entrada de luz en el interior del área foliar, se renueva fuertemente el material vegetal y se regula la producción en años de abundante floración.

En el caso de la poda muy fuerte o muy intensa, se renueva la copa (con cambio o no de variedad).

Poda de formación

La poda de formación, al ejecutarse en épocas juveniles, presenta gran diversidad de actuación. Vamos a comentar algunas podas de formación en la poda de naranjos:

  • Sistema de formación a tres ramas: consiste en dejar 3 ramas (separadas en ángulo de 120º) 3 ramas, las más vigorosas, por las que se formará el resto de árbol. Se trata de la estructura o esqueleto principal del futuro árbol adulto.
  • Sistema dicotómico: con la poda dicotómica se persigue el objetivo de dejar el tronco lo más enano posible, para facilitar las operaciones futuras del árbol (poda, recogida de frutos, tratamientos fitosanitarios foliares, etc.).
  • Sistema de formación libre:  únicamente se controla las ramas que en un futuro vayan a dificultar la aireación del árbol por su follaje, ramas cruzadas, etc.

Podas de Regeneración

Si los cítricos son de edad avanzada, con ramas vigorosas y de gran longitud, y se encuentra agotado, se puede realizar una poda de regeneración, consistente en la eliminación mediante una poda fuerte o intensa de ramas, acortándolas y alterando la disposición del ramaje en el árbol. La poda de regeneración se hará más profunda cuanto más agotado se encuentre el árbol.

II. Fundamentos de la Poda

2.1.  Razones para podar La práctica de poda puede causar un beneficio o daño a un árbol de limón en particular ó a todo el huerto. Aunque se busca estimular a la planta, también es capaz de interferir en el funcionamiento normal de los componentes del árbol.

La poda se inicia en árboles pequeños para darles una adecuada forma y estructura.

Cuando son jóvenes se realiza para lograr un balance equilibrado de la relación madera – follaje y los árboles en producción se deben podar para mantener un adecuado balance entre el volumen de follaje y la fructificación para alcanzar el máximo potencial productivo. La poda de árboles adultos efectuada con regularidad permite mantener altos rendimientos e incrementar la vida productiva de la huerta (Boswell y Cole, 1978 a).

Sin embargo, los efectos de la poda pueden ser distintos según la edad de los huertos; en árboles jóvenes retrasa la entrada en fructificación, por ello es conveniente dirigir esta labor a la parte de la planta que lo necesita para favorecer el desarrollo y fructificación de la copa y que además permita ganar eficiencia en otras labores de cultivo.

Es conveniente resaltar que el proceso de poda tiende a:
1) Modificar la forma del árbol e influir sobre la proporción madera – follaje productivo,
2) Alterar la relación copa/raíz y
3) Modificar el nivel ó contenido de carbohidratos, que es la forma como se almacenan las reservas alimenticias en el árbol (Boswell y Cole, 1978 b).

2.2. Luminosidad y fotosíntesis La luz solar proporciona la energía radiante requerida para la fotosíntesis, proceso químico mediante el cual el CO2 del aire y el agua del suelo se combinan en las hojas para producir fotosintatos, que constituyen las reservas nutritivas básicas a partir de las cuales los árboles crecen y producen fruta (Figura 1).

2.3. Hormonas y dominancia apical Las hormonas endógenas conocidas como giberelinas, auxinas, citocininas, ácido abscísico y etileno influyen en el crecimiento de los árboles de cítricos. Las hormonas más estrechamente ligadas con el crecimiento vegetativo son las auxinas y las giberelinas; las auxinas se relacionan con la dominancia apical.

Las auxinas que se producen en la yema terminal se mueven hacía abajo de la rama para inhibir la emergencia de las yemas laterales. Los brotes vigorosos llamados “chupones” se caracterizan por tener una dominancia apical extrema.

La poda de chupones elimina el efecto inhibitorio de las auxinas en la yema apical y promueve la brotación vegetativa en las yemas laterales. La dominancia apical presenta cierta variación según el vigor de la planta y de la variedad (Figura 2) (Tucker, et al., 1991).

Las giberelinas se sintetizan en el ápice de los brotes vegetativos nuevos, por lo que son las responsables del crecimiento de las ramillas del árbol.

2.4.  Tipos de poda básicos Los cortes usados al podar ramas se circunscriben a dos conceptos que son: el despunte y aclareo de ramas; ambos persiguen objetivos opuestos. Con el despunte se elimina la porción terminal del brote y/o rama, se elimina la dominancia apical y se estimula la brotación de yemas laterales, produciendo un follaje más denso y un árbol compacto (Tucker et al., 1991; Ariza et al., 2003). La poda mecanizada lateral y de copete son formas de despunte masivo de ramas. A medida que el árbol individual ó hilera de árboles incrementan su tamaño, las ramillas internas se vuelven improductivas y eventualmente mueren. Mientras que el aclareo se aplica de manera selectiva para eliminar ramas laterales primarias o secundarias completas, la poda promueve el crecimiento de nuevas ramas a partir de aquellas que fueron cortadas y puede provocar la formación de un árbol con una estructura más fuerte y abierta. Este tipo de poda puede realizarse para lograr una mejor penetración de luz dentro del árbol. Sin embargo, en varias regiones productoras de cítricos se le considera una labor demasiado intensiva y poco práctica.

2.5.  Poda severa En árboles de cítricos, este tipo de poda estimula el crecimiento vigoroso de nuevas ramas, especialmente cuando se realiza antes de que se inicie una época de brotación vegetativa. Esto es posible debido a que el sistema radical que no ha sido alterado, permanece activo, proporcionando agua y nutrimentos a la reducida área foliar de la copa. A medida que el diámetro de la madera cortada es más grueso, más grandes y vigorosos serán los brotes resultantes. Por ello, habrá una mayor respuesta vegetativa cuando se realicen numerosos cortes de ramas gruesas, lo que ocasionará una fuerte tendencia de los árboles por recuperar su vigor de manera rápida. La poda severa tiende a reducir la fructificación, pero incrementa el tamaño del fruto y el contenido de jugo. Así mismo, en cítricos dulces disminuye el contenido de sólidos solubles totales (SST) y la acidez, en tanto que la relación SST/acidez generalmente no cambia. Aunque la poda severa de ramas muy cerradas por lo general tiende a ocasionar una reducción de la cosecha del siguiente año, el rendimiento al segundo ó tercer año se recupera y posteriormente se registran cosechas más altas. Aunque esto puede variar con la especie, vigor del árbol, la condición del huerto y la cosecha anterior.

III. MÉTODOS DE PODA EN CÍTRICOS

3.1 Poda manual ó selectiva de árboles de cítricos. Poda selectiva Este método de poda se define como aquel que permite seleccionar el tipo de ramas, brote ó follaje que se debe eliminar. Para efectuar esta labor se requiere mano de obra adiestrada y habilitada con herramienta y equipo que se opera manualmente. Por esta razón con frecuencia a este método de poda se le conoce como poda manual. Existen diversos tipos de poda que se practican en los cítricos, entre ellos el limón Mexicano; a continuación se citan algunos.

3.2 Poda de árboles jóvenes de cítricos En los cítricos se procura evitar la poda de ramas gruesas en árboles jóvenes debido a que aún se encuentran en fase vegetativa, y con ello se evita retrasar la entrada en producción. En condiciones subtropicales se establece que la mayoría de los árboles no necesitan de la poda antes de los cinco años de edad y solo se hace la eliminación de los llamados mamones ó chupones.

En regiones tropicales los árboles comienzan a producir chupones más precozmente que en el subtrópico y por lo tanto requieren de poda con más anticipación. Los chupones grandes que tienden a lignificarse se deben eliminar con tijeras, cortando parte de la madera del tronco y posteriormente sellar la herida con un tratamiento curativo.

En los primeros dos a tres años de vida del árbol se pueden eliminar las ramas que están mal orientadas, torcidas y encimadas. Esta poda debe ser ligera, lo suficiente como para lograr una estructura deseable, sin estimular en forma excesiva el crecimiento vegetativo (Medina-Urrutia, et al., 2001). En el caso particular de los árboles jóvenes de limón Mexicano, resulta altamente deseable iniciar la formación de la estructura principal desde el vivero y mantenerla mediante la supervisión frecuente eliminando mensualmente los brotes vegetativos indeseables durante 12 – 18 meses (Figura 3).

La labor de eliminar brotes resulta fácil y poco costosa cuando se hace con la mano ó con la navaja (Figura 4), pero cuando los tejidos llegan a lignificarse, entonces es necesario suprimir los brotes vegetativos con tijera.

Los árboles de limón Mexicano menores de un año deben revisarse por lo menos cada dos meses con el objeto de eliminar los mamones; en tanto que los árboles de uno a dos años de edad se revisan cada cuatro meses para eliminar mamones del tronco y de la copa. En el caso de los árboles jóvenes de limón Mexicano bien desarrollados no requieren poda en los primeros dos ó tres años y menos aún si desde el vivero se preparan para adquirir una estructura adecuada.

En ocasiones, los árboles producen ramas que crecen verticalmente ó inclinadas, torcidas ó mal distribuidas. Esta situación se debe corregir mediante poda y tutoreo, intentando el desarrollo de una sola rama vertical principal. Más adelante cuando los árboles tienen uno a tres años, se debe cuidar que no desarrollen ramas verticales tipo chupón denominadas “banderas” (Figura 5). Estas se deben despuntar antes de que la rama indeseable adquiera un diámetro superior a un centímetro, realizando los cortes al nivel del resto de la copa.

3.3 Poda de faldeo en árboles adultos La poda para levantar las ramas bajas del árbol, denominadas comúnmente faldas, es una práctica usual entre los citricultores. Hasta hace poco no era muy común debido a la posible reducción de rendimiento y a los altos costos de su aplicación, pero la importancia de este tipo de poda actualmente es innegable. Las plantaciones que desarrollan árboles con faldas bajas tienen los siguientes inconvenientes: se dificulta la labor de fertilización, así como el control de maleza y plagas; además facilita la invasión del árbol por maleza trepadora tipo bejuco y dificulta la inspección del sistema de riego.

Por lo anterior, es recomendable que mediante la poda se conserve una altura mínima de 80 a 100 cm entre el suelo y la falda de follaje del árbol. Aquí resulta de importancia no eliminar ramas gruesas conectadas al tronco, a menos que sean débiles o estén enfermas o muertas, para evitar una fuerte reducción de follaje productivo de los árboles (Figura 6).

3.4 Poda Fitosanitaria o de “mantenimiento” y limpieza en árboles adultos Existe la tendencia entre los citricultores de practicar una poda de limpieza y mantenimiento, que consiste en eliminar ramas secas, quebradas, enfermas, demasiado colgadas, cruzadas y las tipo “mamón”, que con mucha frecuencia surgen en el centro de la copa del árbol (Figura 8). El período más apropiado para este tipo de poda en México va de octubre a Diciembre, que es cuando la actividad del árbol y la temperatura tienden a disminuir, lo cual repercute en una reducción de aparición de nuevos brotes vegetativos largos tipo “mamón”. Con este tipo de poda se favorece la penetración de luz al interior del árbol y se reduce la incidencia de problemas fitosanitarios. En general después de la poda se facilitan las labores de cultivo a realizar en el cajete e interior del árbol, especialmente en la cosecha (Boswell y Cole, 1978 b; Medina-Urrutia, et al., 2001; Tucker et al., 1991).

3.5 Poda de copete en cítricos La poda de copete o copa consiste en eliminar el follaje de la parte superior del árbol limitando el crecimiento del árbol a una altura determinada (Figura 14) (Oren, 1988; Davies et al., 1985; Fucik, 1978). La poda de copete se aplica antes de que los árboles sean excesivamente altos y requieran formar parte integral de un programa de mantenimiento.

En árboles que se desarrollan en terrenos planos, el copete se corta a menor altura que cuando se desarrollan en laderas, debido a que, en lomeríos, el sistema radicular de los árboles es más limitado. La poda de copete debe iniciarse antes de que se requiera la eliminación de ramas gruesas. Si se necesita poda severa de ramas gruesas en huertos adultos, los cortes iniciales deben ser lo suficientemente cuidadosos como para evitar eliminar madera muy gruesa y tener la necesidad de una subsecuente reaplicación de poda de copete. La repetición de la poda de copete se debe ejecutar justo arriba del corte que se hizo en labores previas.

Diferentes tipos de poda No selectiva, lateral y copete

IV. BENEFICIOS DE LA PODA El efecto favorable de la poda sobre los árboles frutales ha sido descrito por diversos autores (Medina-Urrutia, 1996; Calderón). En el caso específico de los cítricos, los beneficios que se obtienen al aplicar esta labor, según Krajewski, 1996 b; Krajewski y Pittaway, 2003 son los siguientes:

1. El productor puede controlar la forma de crecimiento del árbol. Lo cual se logra al desarrollar árboles con 4 a 6 ramas principales bien orientadas.

2. Es posible controlar el tamaño del árbol. El tamaño se expresa en términos de altura y diámetro de copa. La poda oportuna evita cualquier desbalance y obliga a los árboles a mantener una producción aceptable y elevada.

3. Es factible cambiar la función que tiene la copa de follaje. Mediante poda se modifica la dominancia de ramas principales poco productivas por la prevalencia de ramillas productivas; se mejora la distribución de la luz en la copa del árbol; se fomenta la producción de madera apropiada para un elevado cuajado de fruto y se modifican los patrones de floración (Krajewski y Rabe, 1995 a; Krajewski 1996; Krajewski y Rabe 1995 b; Krajewski y Rabe, 1995 c).

4. Se mejora la calidad del fruto. Con la poda se reduce la competencia entre frutos y se abre la copa para tener mayor iluminación; al eliminar ramas de poco potencial, los frutos crecen más rápidamente y aumentan de tamaño.

Se facilitan las aspersiones al follaje. Con la poda se reduce la densidad y cerrado de ramas, se propicia un mejor cubrimiento del follaje con agroquímicos y se evita que plagas como Escama de nieve, Piojo harinoso y otras escamas incrementen poco a poco su población en el interior del árbol y en la periferia plagas como Pulgón, Trips, Mosca blanca, etc. tienden a desparecer.

5. Diámetro Se facilita la cosecha. Con la poda, la fruta se hace más visible y tiende a reducirse la necesidad de utilizar implementos adicionales para la cosecha.

6. Se favorece la calidad para empaque. Además de producirse mayor proporción de frutos grandes, al aplicar poda se reducen la incidencia de daños a la fruta por rayado, raspado, picado, oleocelosis, rajaduras y manchado de la cáscara, las cuales afectan la calidad de los cítricos en postcosecha.V.PODA Y FITOSANIDAD Cuando se poda con regularidad el limón Mexicano, además de los beneficios ya mencionados, es importante resaltar que esta práctica permite aumentar la fitosanidad de las plantaciones. Algunas enfermedades como la Antracnosis, Muerte regresiva, Mancha foliar y Mancha grasienta que pueden estar presentes con un alto índice de severidad, suelen abatirse fuertemente con la poda. Igualmente, la presencia de ciertas plagas y maleza parásitas como el Mal ojo (Loranthaceae sp) y los Bejucos (Impomea sp) trepadores, así como el castigo excesivo de agua, conduce a la muerte de ramas, las cuales se eliminan con esta práctica

Poda de sanidad, las ramas secas por enfermedad deben ser eliminadas manualmente

VI. Desventajas de la poda La realización de poda tiene implicaciones que pueden afectar el desarrollo de los árboles e impactar negativamente en la economía del productor. Generalmente las desventajas están asociadas a una mala aplicación de esta labor más que su efecto específico.

 1. Reducción del rendimiento. Cuando se poda en forma severa árboles jóvenes o por primera vez árboles adultos, éstos tienden a disminuir drásticamente su producción.

2. Reducción de reservas y nutrimentos. La eliminación de follaje mediante poda tiende a reducir las reservas de carbohidratos, la pérdida de nutrimentos como Ca y N en cantidades importantes, así como de K, Mg, P y Na en menor escala (Calabrese y Pino, 1992).

VII. EQUIPO Y HERRAMIENTA DE PODA

Poda selectiva ó manual El equipo de poda manual que se debe emplear cuando se trata de superficies pequeñas o de pocos árboles, son las herramientas más simples y baratas para trabajar a mano, incluyen tijeras de mano, tijeras de mango largo y serruchos; éstos últimos generalmente son curveados y cortos, tienden a doblarse con facilidad al ser empujados. Actualmente se fabrican tijeras y serruchos neumáticos activados con aire ó corriente eléctrica o hidráulica, lo cual facilita grandemente la tarea. Para ello es importante que se disponga de una fuente de energía adecuada para cada tipo de herramienta; de otro modo la operación puede ser lenta y requerirse reparaciones de equipo con más frecuencia. Las navajas para corte de ramas están colocadas al final de los mangos, los cuales se construyen en longitudes variables y para ser manipulados por un operador. En ciertas regiones citrícolas se utilizan plataformas accionadas manualmente, como las escaleras y plataformas móviles para herramientas que requieren fuente de energía para ser operadas. En ambos casos se pretende acercarse a la parte más alta de los árboles para lograr una mejor poda. Algunos productores se las han arreglado para diseñar sus propios equipos y plataformas de poda desde los que van operados a nivel del suelo, hasta los montados en vehículos. Con todo este equipo, es esencial el entrenamiento de personas aplicando los mecanismos de seguridad y operación apropiados.

VIII. ELIMINACIÓN DE RESIDUOS DE PODA Las ramillas secas o basura que se acumula en la calle después de una poda severa con maquinaria, provoca grandes problemas y su eliminación resulta costosa. La basura se puede manejar manualmente en varías formas dependiendo de la cantidad, tamaño y disponibilidad de maquinaria y equipo. Cuando las ramillas son pequeñas, no es necesario realizar una operación especial para eliminarlas debido a que se pudren donde hayan caído. También se pueden despedazar fácilmente al trillar el pasto de las calles.

IX. CONCLUSIONES: 1. La poda es una práctica común en la mayoría de las regiones productoras de cítricos; sin embargo el establecimiento de plantaciones en diversas condiciones climáticas, el uso de distintas variedades y patrones, el establecimiento de huertas a diferente densidad de plantación, el destino de mercado de la fruta y los costos de la poda son factores que propician gran variación en cuanto a los criterios utilizados entre los productores, por lo que no existe una metodología de poda específica que se puede aplicar a cualquier plantación.

2. La poda es importante durante toda la vida productiva de las huertas. Los árboles jóvenes se podan para fortalecer la estructura y tronco; en las plantaciones adultas se hace lo mismo para incrementar la producción, calidad de la fruta y mantener económicamente la vida útil de la huerta por un largo período de tiempo. Se reconocen dos métodos de poda: selectivo o manual y no selectivo o poda mecanizada. En cada metodología se identifican a su vez diferentes tipos de poda las cuales son aplicables a las distintas situaciones que se presentan en los huertos de cítricos establecidos en el campo. Las flores y frutos de los cítricos y nuevos rebrotes se producen en yemas axilares ó apicales sobre brotes terminales. Por lo tanto, cualquiera que sea el tipo de poda se debe propiciar la producción equilibrada de follaje apto para cuajar y producir frutos de buena calidad. Tanto con la poda manual como la mecanizada se pueden lograr todos los beneficios de aplicar esta labor. Sin embargo, la poda mecanizada ó no selectiva se ejecuta en menor tiempo y a un menor costo por la reducción de la mano de obra que la manual. Con cualquier tipo de poda aplicada correctamente se debe alcanzar uno o varios de los beneficios que ofrece esta labor como son: tener un control sobre la forma y tamaño del árbol, promover la producción de ramas adecuadas para florecer y fructificar, mejorar la distribución de luz en la copa, manipular los patrones de floración, mejorar el tamaño de la fruta, facilitar y hacer eficiente las aspersiones de agroquímicos al follaje, facilitar la cosecha y propiciar la producción de fruta con menos problemas de conservación durante la postcosecha.